El reto demográfico del Perú al 2050: una mirada desde el Plan Estratégico de Desarrollo Nacional

El Plan Estratégico de Desarrollo Nacional del Perú al 2050 (PEDN), elaborado por el Centro Nacional de Planeamiento Estratégico (CEPLAN), reconoce que uno de los cambios estructurales más importantes que enfrentará el país en las próximas décadas es la transformación de su pirámide poblacional. En un contexto global donde numerosos países ya enfrentan un invierno demográfico con graves repercusiones en múltiples sectores, el Perú se aproxima aceleradamente a una situación similar: una población envejecida y una tasa de crecimiento en declive.

El PEDN señala en su sección de “Tendencias demográficas” (pág. 273) 1 que el país atraviesa una transición marcada por la reducción sostenida de la fecundidad y el aumento de la esperanza de vida. Sin embargo, pese a la seriedad del escenario, el CEPLAN no parece otorgarle la relevancia necesaria.

Esta preocupación ya ha sido advertida por el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). Por ejemplo, en su informe “Situación de la población peruana. Una mirada hacia los jóvenes 2023”, 2 se proyecta que para el año 2040 la población menor de 15 años y la población adulta mayor serán casi equivalentes (7,56 millones frente a 7,58 millones, respectivamente). Para el año 2050, los adultos mayores (9,5 millones) superarán con creces a la población joven (6,94 millones). Además, se estima que la tasa de crecimiento poblacional se reducirá a apenas 0,3%.

El mismo PEDN, en la sección mencionada, recoge datos importantes como: “Esta proyección se explica por el descenso de la fecundidad que, a partir del 2030, se espera que se sitúe en una cifra menor al nivel de reemplazo. Como se observa en la Figura 163, a lo largo de los años, se registró una continua disminución de la fecundidad y cantidad de nacimientos en Perú, situación que se atribuye a una mayor autonomía y decisión de las mujeres sobre el número de hijos que desean tener (INEI, 2017b; INEI, 2019d)”.

Lo paradójico de este análisis es que el propio PEDN identifica como causa principal del declive demográfico el aumento de la autonomía reproductiva femenina, que no es sino la concreción de políticas culturales orientadas a la reducción poblacional: uno de los pilares del enfoque de género. Este enfoque, a su vez, es el eje central de la Agenda 2030. Esta agenda, confirmado por el CEPLAN en varios documentos y presentaciones es la base del PEDN, es el principal vehículo para la implementación de los objetivos de desarrollo sostenible en el Perú 3, además de haber asumido todos los enfoques de dicha agenda. A esto se suma que el CEPLAN recibió más de 2 millones de dólares de la Agencia de Cooperación Alemana (GIZ) para alinear los planes de desarrollo del país a los planes de la ONU. 4 Así, los peruanos nos encontramos atrapados en una contradicción estructural: ¿cómo revertir el invierno demográfico impulsando las mismas políticas que lo han causado? Este conflicto evidencia un defecto de origen en el enfoque del PEDN.

La familia: la gran ausente

Una de las omisiones más graves del PEDN es el no reconocer a la familia como eje fundamental de la dinámica demográfica. Tal como lo demuestran la ciencia, la experiencia y el sentido común, es en el ámbito familiar donde se toman las decisiones clave sobre tener hijos, formar hogar y proyectar vida. No se trata de una afirmación idealista: está ampliamente demostrado que de familias estables y fortalecidas emergen los ciudadanos más sólidos y virtuosos.

Cabe preguntarse si esta omisión es realmente involuntaria. Dado el alto grado de alineación del CEPLAN con los lineamientos de la ONU, es legítimo suponer que no incluir a la familia como actor estratégico ha sido una decisión deliberada. Es más, cabe recordar que dicha lista de deseos menciona a la «madre» una sola vez en referencia a la «Madre Tierra». Nada más. ¿Cómo superamos tal vez el mayor problema que enfrentaremos en 25 años que es el invierno poblacional si no reconocemos a la familia como el principal dividendo demográfico sostenible?

¿Migración como solución?

El PEDN también plantea la migración como una posible vía para equilibrar la estructura poblacional futura. Sin embargo, tanto la evidencia internacional como los estudios demográficos coinciden en que la migración no es una solución estructural ni sostenible al declive demográfico. Peor aún, en países como el Perú, donde no existe una política migratoria clara ni planificación de largo plazo, este fenómeno puede intensificar los problemas sociales, tensionar los servicios públicos y agravar la informalidad económica.

A esto se suma un hecho aún más preocupante: la creciente fuga de talento joven. Cada vez más peruanos optan por emigrar en busca de mejores oportunidades laborales, lo que socava el recambio generacional y debilita aún más la base del dividendo demográfico.

La urgencia de una nueva agenda

Sorprende que, pese a la gravedad del problema, el tema demográfico y la familia brillen por su ausencia en la agenda pública. Por ejemplo, hasta el momento ningún candidato presidencial ha puesto este tema sobre la mesa, a pesar de que está en juego la sostenibilidad del país.

Lamentablemente, un plan estratégico nacional debe construirse sobre datos objetivos y realidades verificables, no sobre marcos ideológicos. Cuando dicho plan se fundamenta en una agenda globalista que no responde a las condiciones locales —y que, como ha quedado demostrado, incorpora enfoques ideológicos como el de género como eje estructural—, se debilita su capacidad de responder eficazmente a los desafíos reales del país. Un enfoque así compromete la utilidad práctica del plan y aleja sus metas del verdadero bienestar nacional.

Por ello, resulta urgente replantear el PEDN y ubicar a la familia en el centro del planeamiento nacional. La familia debe ser reconocida como núcleo de sostenibilidad social y motor del crecimiento humano. Esto requiere políticas públicas que fortalezcan su rol en la formación, el cuidado y el desarrollo de las personas. Asimismo, es imprescindible implementar sistemas de indicadores y alertas tempranas que permitan monitorear los cambios demográficos y su impacto socioeconómico.

La sostenibilidad de una nación comienza en el seno de familias fuertes, estables y con horizonte. Sin relevo generacional, no hay desarrollo posible.

1 https://cdn.www.gob.pe/uploads/document/file/5133337/Peru%20-%20Plan%20Estrategico%20de%20Desarrollo%20Nacional%20al%202050.pdf?v=1694719008

2 https://www.inei.gob.pe/media/MenuRecursivo/publicaciones_digitales/Est/Lib1911/libro.pdf. P.16

3 https://sdgs.un.org/partnerships/peruvian-national-development-strategic-plan-implements-2030-agenda

https://andina.pe/agencia/noticia-ceplan-plan-estrategico-desarrollo-del-peru-coincide-80-ods-938418.aspx

4 https://www.facebook.com/share/p/16TqZGCuYE/


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